sábado, 12 de mayo de 2012

Zugzwang


“No hay manera humana de escapar”. 
No sabía que ponerse, el disfraz de los lunes siempre le resultaba el más difícil de escoger,  supongo que era porque los fines de semana los pasaba desnuda, con el alma en una mano y un cigarro en la otra solo escribía, dejando caer sus manos aleatoriamente sobre aquel teclado manchado por los muchos vasos que había derramado sobre él. Con la espalda apoyada en el frío cabecero y, la convicción de poder existir únicamente si los dedos de alguien la dibujaban, tecleaba palabra tras palabra buscando únicamente conocerse un poco mejor, desencriptar las enmarañadas entrañas de alguien que no sabía saber . Nunca dejaba de sorprenderse, su mente escondía todo tipo de pensamientos que yacían en algún oscuro recoveco esperando a que algo los sacase de aquella letanía, pensamientos que formaban un complejo laberinto . A su paso, silencios contradictorios, demasiadas avenidas de palabras y una dirección mal escrita y manchada con la realidad de abrazos rotos, aún así, poco a poco  su pecho iba reventando,  las astillas  se clavaban en paredes de papel transparente y el barro húmedo intentaba salir por sus poros , le sorprendió comprobar que estaba teñido  de rabia, una furia paranoica que quemaba pero que casi nunca traspasaba las fronteras de su interior, o simplemente desconcierto, incomprensión que ni siquiera su empatía le permitía acallar….. “Para Elisa” invadió la estancia y el despertador la sacó de su mundo de onanismo y onirismo. Examinó sus cartas. De nuevo pensó que alguien había hecho trampa, “Será más divertido cuando no me toque perder”

"Me hago el amor sin mirarme, a ceño fruncido"



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